domingo, 15 de agosto de 2021

La mujer hacendosa. Enseñanzas de mi Maestro ShaniShaktiAnanda (en revisión)

Comienzo este escrito con lo siguiente: tomado del artículo La bendición de una mujer así. Autor: ShaniShaktiAnanda

http://pagr777.blogspot.com/?m=1

Libro de Proverbios 31:10-13,19-20  y 30-31

(Calendario Litúrgico - 33º Domingo del Tiempo Ordinario1)
10 Dichoso el hombre que encuentra una mujer hacendosa:
muy superior a las perlas es su valor.
11 Su marido confía en ella y, con su ayuda, él se enriquecerá;
12 todos los días de su vida le procurará bienes y no males.
13 Adquiere lana y lino y los trabaja con sus hábiles manos.
19 Sabe manejar la rueca y con sus dedos mueve el huso;
20 abre sus manos al pobre y las tiende al desvalido.
30 Son engañosos los encantos y vana la hermosura;
merece alabanza la mujer que teme al Señor.
31 Es digna de gozar del fruto de sus trabajos y de ser alabada por todos.


En nuestro mundo occidental la gran mayoría de las mujeres (incluyéndome en otro momento, ya no), leería esto y lo primero que le vendría a la mente sería...la mujer esclava de la casa o si no esa famosa frase: la mujer es de su casa. 

Esta famosa frase encaja perfectamente con estos versículos, una vez que los leemos desde un trasfondo espiritual (místico/metafórico).

Nuestro Maestro, nos lo ha explicado de la siguiente manera:

Cuando se habla de escrituras sagradas hay que tratar de verlo todo desde una óptica espiritual y no desde una óptica mental/ terrenal. 

Él siempre nos dice: Dios no es un concepto intelectual, es un concepto espiritual.

Lo espiritual, cataloga más al hombre y a la mujer como esencias, masculina y femenina, donde no necesariamente las relaciona con su sexo como tal, pero este sería otro tema para otro artículo más profundo. 

Para lo que quiero reflejar en este artículo, tomaremos la esencia femenina representada por la mujer y la esencia masculina representada por el hombre. 

La esencia masculina es aquella que se caracteriza por ser fuerte, transformadora, de trabajo rudo y protectora, busca la supervivencia instintivamente y la esencia femenina se caracteriza por ser creativa, ser sostén, dar cobijo y bienestar, como también busca el cuidado y protección de los suyos.

Podríamos decir que estas esencias son autónomas y si lo son, solo que para lograr una mayor efectividad deben complementarse. 

Y aquí viene lo interesante de este tema.  

Dentro del ámbito espiritual la esencia masculina está catalogada como la más débil necesitando así la fuerza de la esencia femenina para funcionar y poder lograr cosas grandes e importantes.

Esa fuerza de la esencia femenina a la que me refiero, no es una fuerza física, sino de fortaleza, aguante, esmero, perseverancia y empuje entre otras características.

Como seres integrales que somos estamos conformados por diferentes cuerpos, uno de ellos es el energético. 

Este cuerpo se caracteriza por estar conformado a su vez, por centros energéticos o chakras los cuales rigen ciertas funciones de nuestro ser. 

Por ejemplo, el chakra base o primer chakra, destina su energía a todo aquello relacionado con la lucha por la supervivencia y el segundo chakra o chakra  sacro, dirige su energía hacia las acciones como: el cuidado del otro, la búsqueda de su bienestar, el crear y siempre estar en un constante hacer.

Si nos vamos a las características descritas anteriormente, para una esencia femenina y para una esencia masculina, nos podemos dar cuenta que la primera encaja más con las acciones regidas por la energía del primer chakra y la segunda encaja más con las acciones regidas por un segundo chakra. 

Entonces, como seres integrales necesitamos de la energía de ambos chakras, tratando de que dicha energía sea canalizada de forma efectiva, sin irnos a los extremos ni de una ni de la otra. 

Volviendo entonces a lo importante que es, que ambas esencias se complementen, debe existir un balance energético entre ambos chakras, para lograr que un hombre (esencia masculina) y una mujer (esencia femenina) logren convivir de manera efectiva y puedan alcanzar un bien común.

Por eso es que es tan importante entender que un esencia masculina sin la fuerza de la esencia femenina ( fuerza de empuje, perseverancia, de hacer por los demás), se le dificultaría mucho  sobrevivir.

Ahora, pregunto, ¿qué es lo que se quiere lograr... sobrevivir o vivir? (Reflexionarlo).

Quiero cerrar con la frase que nuestro Maestro menciona en su artículo... Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer. Pero cuando de complementación se trata para poder funcionar bien, podemos también decir que: cada gran mujer necesita de un gran hombre. 

Nota: Si lees de nuevo los versículos expuestos al principio, ¿te siguen pareciendo machistas? Espero que no. 

Creo que si nos explicaran nuestro funcionamiento energético y cómo este nos puede impactar positiva o negativamente, habrían más parejas conviviendo efectivamente, lo que conllevaría a menos divorcios.

Ambas esencias son importantes para lograr grandes cosas. 

Gracias Maestro por sus enseñanzas.

Namasté.

Saidif Coromoto Lista Mancilla (NDP). 









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